LA LETRA EN EL TANGO (VOLVER)

NOVEDADES

2024-12-23

Las Letras en el Tango (volver)

Algo que trato de inculcar a mis alumnos en nuestras Clases de Tango es la importancia de sus letras y su exquisita poesía. Sucede que, una gran parte de ellos (mis aprendices) son personas que no comprenden español y, mucho menos, ese Argentino con su lunfardo y metáforas tan propias de esa región del Río de la Plata. Es tal la importancia de dichas letras que muchos de los tangos fueron poesía antes que canción. Es decir, se creaba la letra y el poeta se la mostraba a un músico para que le pusiera melodía. Claramente una de las genialidades del tango radica en la capacidad que tuvieron estos compositores para transmitir de forma tan precisa en sentir expresado en la tinta y otorgarle el sonido que lo exprese. Se trata de una maravillosa alquimia dónde la palabra toma forma sonora. Al bailar utilizamos todos nuestros sentidos. Y el contenido de esas letras, cada palabra, frase o silencio tiene un impacto en nuestro cuerpo emocional que se trasmite al cuerpo físico. Es por ello que entender lo que dice el cantor nos aporta un elemento de interpretación inigualable. Un tango cantado sin su letra es una obra incompleta. El tango cuenta historias, las historias de un pueblo. Es el resultado de una sociedad en tiempo y espacio. Refleja profundamente el sentir Argentino (también Uruguayo). Escuchar un Tango es como mirarse al espejo, un espejo que refleja identidad.
A lo largo de la historia del tango ha habido grandísimos letristas como Enrique Santos Discepolo, Homero Manzi, Pascual Contursi, Horacio Ferrer… Solamente para mencionar algunos. Cada uno de ellos ha dejado una huella indeleble en la cultura de la música que ha trascendido todas las fronteras transformándose en patrimonio universal. Otra mención que suelo hacer en mis clases de tango es a lo que llamo “tangos famosos”. Desde mi perspectiva hay un gran número de tangos famosos y, ellos, en su mayoría, no son los más conocidos por aquellos que transitan la milonga. Incluso, muchos de ellos, son completamente desconocidos para un gran porcentaje de los bailarines sociales. Pero estos tangos resultan muy conocidos entre la población local, tanto argentina como uruguaya, por aquellas personas que escuchan tango pero no lo bailan (que representa una gran cantidad) y por los amantes del tango simplemente por su música. Uno de esos Tangos es el tango Volver composición de Carlos Gardel y Alfredo Lepera en el año 1934. Cada vez que escucho este tango me transporta a mi infancia más remota, a la casa de mi abuela en el barrio de San Telmo. Es probablemente uno de los primeros tangos que aprendí a tararear y fui captando fragmentos de su letra. Éste contiene una de las frases más memorables del tango: “que 20 años no es nada”… Frase que formó y forma parte del lenguaje coloquial. No dejo de recordar a algún amigo de mi Padre, yo siendo muy pequeño, mirarme y decirme “cómo dice el tango: 20 años no es nada”. Esa es la forma que el tango tiene de explicar el tiempo; uno de las grandes temáticas del género, el tiempo. La comprensión de dicha imagen es muy diferente para un niño de 7 que para un hombre entrando en los 40. Pero éste dicho tiene una fuerza tan poderosa como la de una semilla que fue plantada por la voz de Carlos Gardel y su significado va desarrollándose a lo largo de la vida. Y su significado puede ser explicado por una célebre frase de otro ángel que el tango nos dio, Anibal Troilo, y dice: “ El tango te espera”
A continuación les quisiera compartir la letra del Tango Volver con una traducción al inglés del mismo que espero pueda dar un poco cuenta del sentir de su versión original.

Versión original:
Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos
Van marcando mi retorno
Son las mismas que alumbraron con sus pálidos reflejos
Hondas horas de dolor
Y aunque no quise el regreso
Siempre se vuelve al primer amor
La vieja calle donde le cobijo
Tuya es su vida, tuyo es su querer
Bajo el burlón mirar de las estrellas
Que con indiferencia
Hoy me ven volver
Volver
Con la frente marchita
Las nieves del tiempo platearon mi sien
Sentir
Que es un soplo la vida
Que veinte años no es nada
Que febril la mirada
Errante en las sombras, te busca y te nombra
Vivir
Con el alma aferrada
A un dulce recuerdo que lloro otra vez
Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve
A enfrentarse con mi vida
Tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdos
Encadenen mi soñar
Pero el viajero que huye
Tarde o temprano detiene su andar
Y aunque el olvido que todo destruye
Haya matado mi vieja ilusión
Guardo escondida una esperanza humilde
Que es toda la fortuna de mi corazón
Volver
Con la frente marchita
Las nieves del tiempo platearon mi sien
Sentir
Que es un soplo la vida
Que veinte años no es nada
Que febril la mirada
Errante en las sombras, te busca y te nombra
Vivir
Con el alma aferrada
A un dulce recuerdo que lloro otra vez

Versión Traducida:


 
 
 
 
 
 
 
© 2026